¿Cuándo NO elegir Devil Club?
Preferimos decírtelo antes de que pagues. Devil Club no es para todo el mundo — y forzarlo donde no encaja te cuesta dinero y tranquilidad. Si te reconoces en alguno de estos casos, hay una opción mejor para ti que la nuestra, y te la señalamos.
No somos para ti si…
Solo quieres la LLC más barata posible
Si tu única prioridad es el precio de constitución y no el cumplimiento continuo, hay proveedores DIY más baratos. Nosotros cobramos por operar la LLC todo el año — formación, Registered Agent, declaraciones, bookkeeping y gobernanza — no por el trámite suelto.
Necesitas asesoramiento fiscal vinculante
No somos abogados ni CPA/EA con licencia. Preparamos y presentamos tus declaraciones federales y te damos la información para decidir, pero si necesitas una opinión fiscal vinculante sobre tu caso personal, eso lo firma un profesional colegiado — y te decimos cuándo hace falta.
Eres una startup que busca inversión VC
Si vas a levantar capital de fondos, tu vehículo natural es una C-Corp de Delaware (por las preferencias, el pool de opciones y lo que esperan los inversores), no una LLC. Ahí encaja mejor un proveedor especializado en venture.
Tienes actividad real en EE. UU. sin analizar
Empleados en EE. UU., un almacén, una oficina, presencia física u operación efectiva en el país cambian tu situación fiscal (posible US trade or business / nexus estatal). No montes la estructura sin un análisis fiscal previo — y ese análisis, en tu caso, va antes que nosotros.
Crees que una LLC por sí sola elimina tus impuestos
No lo hace. Si eres residente fiscal en tu país, tu obligación tributaria personal sigue existiendo según la ley de tu residencia — la LLC es una herramienta de estructura y cumplimiento, no un truco para no declarar. Si buscas eso, te vas a llevar un disgusto con nosotros y con tu Hacienda.
Buscas opacidad o esconderte
Trabajamos con trazabilidad: Governance Ledger auditable, documentos con hash verificable, FBAR y BEA cuando aplican. Si lo que buscas es una estructura para ocultar titularidad o fondos, no somos tu proveedor — y además esa vía hoy no protege de casi nada.
¿Entonces para quién sí?
Para el fundador hispanohablante que opera en remoto — infoproductor, agencia, SaaS, consultor o nómada — que quiere una LLC estadounidense bien llevada todo el año, con cumplimiento real, gobernanza documentada y acompañamiento, sin montarse un departamento fiscal. Si ese eres tú, mira quiénes somos.
Preferimos perder una venta que no encaja a ganarte como cliente frustrado. Si dudas de si eres nuestro caso, escríbenos a [email protected] y te lo decimos con honestidad — aunque la respuesta sea «no».